Sin perder tiempo, ¿cuántos de ustedes han escrito en determinado momento una carta de amor auténtica, entregada por correo con una estampilla y sellada con un beso? Eso fue lo que imaginé. Desde la llegada de la Internet, las bien sinceras cartas de amor las cuales tenían longitudes novelísticas por los expertos del siglo diecinueve, esa clase de escritores raros el día de hoy que hay que encontrarlos con lupa.

Mas no te agobies, porque aquí tienes como elaborar una carta de amor que hará que esa persona especial se sorprenda.

Consigue una hoja y lapicero con clase. De alguna manera, una carta de amor redactada con un bolígrafo Bic no invoca violines y rosas exactamente. Por lo menos, obtén un papel que luzca bastante con clase y que si tienes que elegir el uso de un bolígrafo común, selecciona uno que posea un color de tinta con clase.

Comienza tu carta con una adorable salutación: "Estimados Señores" o "A quien corresponda" son bastante formales y directas, pero tampoco crean el tono correcto de intimidad. En su lugar, usa "mi querida…." o "mi amado….." y asegúrate de conocer cuál es el nombre apropiado de la persona (te sorprendería saber cuántas primeras cartas de amor erran en este chiquito pero notable detalle).

Derrama todo tu corazón. Una carta de amor no es como un ensayo escolar, con una introducción, texto expositivo y recapitulación. Lo que estás buscando aquí una afirmación sentida de las virtudes de tu ser amado, contrastado con tus propias faltas inigualables. Como regla general: entre más sea la proporción entre virtud y defecto, mayor elegancia tendrá la carta.

Enfócate. Si te encuentras sin ocurrencias, tienes un par de opciones: encontrar