Sevilla: Yo soy el sur

Va uno a Sevilla y de repente se topa con la ciudad que más personalidad tiene en España y quien sabe si en el mundo entero... Los ingredientes que exaltan tan acusada personalidad son variados y evidentes: Triana, cuna del flamenco; la Maestranza, cuna del toreo; la más renombrada Semana Santa del planeta; la Feria de Abril, la más popular feria de España; la Giralda; el río Guadalquivir y la Torre del Oro; amén de otros muchos ingredientes "menores" que acaban por conferirle el retoque sinfónico a una ciudad especial como Sevilla.

¿Queremos buen teatro? Acudamos al distinguido teatro Lope de Vega y posiblemente tengamos la suerte de ver representar al Barbero de Sevilla o a Don Juan Tenorio; dramas universales cuyo escenario no es otro que el de la capital hispalense de siglos atrás. ¿Queremos buena poesía? No tenemos más que pasear hasta los parques Vicente Alexaindre o Maria Luisa y deleitarnos con un poemario del primero o con las narraciones o rimas de Adolfo Becquer. Pero quizás no tengamos gusto por la lectura. Entonces caminemos Sevilla y respiremos su inmediata poesía. ¿Sevilla poesía? Sevilla es la ciudad más poética de España con diferencia. El escritor más grande de todos los tiempos, Cervantes; malvivió para escribir en Sevilla y, sin embargo, habló destacadamente de Sevilla.

Y es que Sevilla lo tiene todo: Admirémosnos de la belleza de su geografía urbana. ¡Qué barrio es el barrio de Santa Cruz! Andemos los siglos de la calle Sierpes. ¿Gastronomía? Sevilla tiene innúmeros restaurantes exquisitos como por ejemplo Rio Grande en el mismo río Guadalquivir. Y si somos de tapa, Sevilla es la ciudad española del tapeo por antonomasia. Una tapa de rabo de toro con tomate marchando y tocamos el cielo de la degustación tapera.

El aire limpio de esta milenaria ciudad y el excelente servicio de bicicletas para disfrutarla a ritmo de pedal.