Escaray, vacaciones inolvidables al norte de España

Desde Ezcaray a cualquiera de aquellas regiones españolas del norte hay apenas una hora en automóvil. La calidad de las carreteras y autopistas nos permiten situar nuestro lugar de residencia vacacional en alguno de los múltiples alojamientos hoteleros o apartamentos en alquiler y de todo tipo: habitaciones, casas rurales, albergues, campings, aparthoteles.

La ventaja de alojarse en Ezcaray durante unas vacaciones de 15 días, por ejemplo, es que no siempre vas a llevar a cabo visitas culturales a uno u otro lugar y en esas ocasiones la calidad de tu vida estival en Ezcaray se vuelve fabulosa. Tendrías a tu alcance una temperatura agradable. Recorridos con todo tipo de dificultades, largos, cortos, familiares, llanos, empinados, entre pinos, hayedos, robledales.

En Escaray las noches de verano son fabulosas, con una fresca temperatura que invita a pasear por sus calles y disfrutar desde alguna de sus distintas terrazas plenas de vida, o bien, disfrutar de un placentero sueño gracias al suave calorcito de una fina manta fabricada en Escaray.

Comer en Ezcaray constituye todo un placer. Los restaurantes se hallan muy profesionalizados y la atención es excelente. La calidad de los alimentos es extraordinaria y la gama de preparaciones culinarias también. Las localidades cercanas también se involucran en toda esta amplia oferta. Valgañón, Zorraquín u Hojacastro forman parte de este mismo entorno de ocio que es el valle alto del rio Oja.

En cuanto a la compras comprar en Ezcaray te proporciona productos típicos y naturales como: miel de los montes de La Demanda, mantas de Escaray, jamones de La Rioja, embutidos, vino y sin faltar sus exquisitas morcillas de arroz, aceite, queso de Tondeluna, conservas, pimientos de Najera, productos artesanales de excelente calidad que satisfacen al más exigente.

Lo mejor del norte, Guggenheim, La Concha de Donosti, la Cuchi de Vitoria, su museo de cartas, la Catedral de Burgos, Atapuerca, el Monasterio de Silos, el de San Millán, las bodegas de La Rioja, el Valle Perdido y sus dinosaurios en Enciso, el hotel de La Guardia de Fran Gueri, el casco antiguo de Pamplona, el Pirineo, las playas de Santander, qué sé yo. Todo el norte y desde Ezcaray.