3 Formas Diversas para Hacer Cada Cosa

Domina el estrés con el discernimiento de las cuatro zonas de Enfoque.

Hay un sinfín de asuntos por enumerar, es cuestión de pensar en esas labores que nos resultan más satisfactorias.

Primero, sepamos que hay tres maneras diversas de hacer cada cosa; eso nos posibilitará rebajar bastante la carga que nos auto imponer que lo tenemos que hacer todo, y además perfecto.

Liberarnos de este concepto nos concederá un gran alivio físico y mental, tenemos que ser más analíticos en lo que atañe a la sensación de exigencia. En ocasiones, impulsados por los demás y otras, lanzados por nuestra mismas ideas, le proporcionamos estado de urgente a cuestiones que ni siquiera son urgentes.

Separar la paja del trigo es básico para comprender qué es necesario, qué es trascendental y qué es irrelevante.

Con las zonas de enfoque descubrimos las cosas que nos proveen satisfacción y placer, todo es cuestión de tener un objetivo para volverlas realidad.

Zonas de enfoque: la zona de distracción, la zona engaño, la zona de demanda además de la zona de plenitud.

La zona de Distracción es cuando nos refugiamos para eludir el estrés y las responsabilidades (no hay razón ni deseo); la zona de engaño (cosas prioritarias pero no relevantes) es donde las personas con estrés pasan la mayor parte de su día, asediados por cosas que parecen preponderantes, añaden cada vez más obligaciones a su lista pero ni una aporta alegría o entusiasmo.

La zona de demanda para asuntos importantes de carácter vital igual que las contingencias (percances, enfermedades, en fin.), compete encontrarse preparado frente a estas coyunturas.

Concluimos con la zona de plenitud en la cual hallamos cuestiones importantes y que no son urgentes que producen satisfacción, plenitud, verbigracia: pasar con tu familia, consagrarte a tu profesión, dedicarte tiempo, programar tu progreso financiero, consagrarte a pasatiempos, etcétera.

Por tanto:

1) Enfócate en la zona de plenitud solucionando los asuntos de la zona de demanda a la máxima prontitud y de manera ágil con la máxima productividad

2) Planifica la asignación de labores que solías llevar a cabo en la zona de engaño.

3) Tú planificas desde la zona de plenitud prestándole resonancia a las cuestiones que son ciertamente prioritarias PARA TI.