Receta para el Éxito al Bajar de Peso

Cualquier intención de bajar de peso puede caer como un castillo de naipes cada vez que la ansiedad y la prisa imperan. Bajar peso no es cuestión de consumir menos calorías de las requeridas, puesto que cuando obras así, tu cuerpo hace malabares con ese desequilibrio disminuyendo las funciones de tu metabolismo. Tu cuerpo se ha quedado sin energía.

Con éste modo impropio para bajar de peso, el cuerpo se las ingenia para batallar con el estrés, de manera que acude a sus reservas de combustible. A pesar de que estas reservas incluyen depósitos de grasa, ¡el cuerpo mira que los músculos son una buena fuente de combustible por igual! A medida que el cuerpo utiliza su propia musculatura, hace que disminuya tanto la masa muscular y como el metabolismo.

Como consecuencia, esa persona abandona todo interés por bajar de peso con la dieta restrictiva y se devuelve a su plan nutricional habitual. Ahora bien, debido a que su cuerpo ha perdido masa muscular y el metabolismo ha disminuido, ¡comienza a ganar peso y excede su peso inicial! Este ciclo vicioso con la alimentación puede continuar por siempre asegurando el fracaso permanente.

Para bajar peso, se encuentran dos alternativas principales por medio de las cuales acabar con esta condición nada buena y lograr que cada cosa funcione a tu favor. La primera radica en no recortar de forma radical tu ingesta de calorías. Obrar de modo contrario supondrá la oportunidad para ubicarse en una situación de hambruna y la realidad es que a fin de bajar de peso, la merma de calorías tiene que ser gradual y limitada - alrededor de 250 calorías diarias menos de lo típico.

Revisa tu menú e identifica pequeñas áreas donde puedes hacer reducciones de calorías. Solamente figúrate cuántas calorías tiene esa botella de 20 onzas de soda con la que acompañas tu comida - ¡cuenta con 250 calorías! Sustitúyela con agua envasada y habrás realizado un cambio para bajar peso que no te dejará con hambre. ¿Requieres esa sensación efervescente? Prueba con agua carbonatada... Existen buenos productos a la venta hoy en día. Algunas hasta disponen de cierta "esencia frutal" para darle un sabor ligero y sin calorías.

El otro ingrediente fundamental para bajar peso y engañar las defensas de tu cuerpo contra el hambre es hacer ejercicio físico. Si ya te encuentras ocupando tus músculos haciendo ejercicio, tu cuerpo ya no mira a tus músculos como fuente principal para la sustracción de combustible.

Al ejercitar tus músculos, tu cuerpo considera que no puede usarlos como combustible para llenar las necesidades energéticas. Por otra parte, el ejercicio físico mejora tu apariencia física, incrementa tu masa muscular y te otorga renovados bríos, ya que quemar calorías se hace simple y de igual modo bajar peso.

Si ocupas 250 calorías diarias al hacer ejercicio y reduces gradualmente tu ingesta calórica a 250 calorías diarias, tu déficit calórico global ascenderá a 3500 calorías por semana. Esto te posibilitará bajar peso a razón de una libra a la semana. Como puedes darte cuenta, de ésta receta es la que deriva se la recomendación de bajar de peso una libra a la semana. Y, ¿sabes otra cosa? Es una libra de grasa - ¡para nada de masa muscular! Por esa causa, nunca ignores todo el tiempo llevar las cosas despacio cada vez que precises bajar peso.