Antes de quejarte mira a tu alrededor

Si algo debemos agradecer a la Crisis Económica, es que nos ha ayudado con su crudeza a encontrar dentro de nosotros la sensibilidad perdida involuntariamente, las comodidades y abundancias nos emerge en un medio que nos priva de conocer realidades, que tenemos cerca y somos incapaces de ver. Mientras las cosas nos fluyen bien pasamos de interesarnos por cosas tan desgarradoras, personas que no tienen un pedazo de pan para llevar a la boca o aún peor otros que mueren por no tener medicamentos, ni la atención médica para preservar lo más preciado del ser humano.

Gracias a Dios, existen personas como André Briend, científico francés que inventó el plumpy nut, sin destino comercial, este ilustre señor creo un complejo nutricional basado en una pasta alta en proteínas, realizada a base de cacahuetes para los niños en estado de desnutrición, ya que su organismo no asimila ningún tipo de alimento, la producción es destinada a ACNUR que se enfrenta a la noble tarea de ayudar a los refugiados, uno de los proyectos humanitarios dentro de la ONU.

El ACNUR tiene a su amparo casi 34 millones de personas y el 97% de sus fondos provienen de contribuciones voluntarias, su personal mostrando una alta sensibilidad humana es capaz de correr a menudo un grave peligro, trabajando en el terreno en medio de epidemias, mientras otros colaboradores caminan nuestras calles, tratando de dar el mensaje para que conozcas como ayudar a estos seres humanos, que viven por debajo de los límites de pobreza y plagados de enfermedades. Esta organización demanda de todos ayuda, para ser empleada en tiendas impermeables, vacunas, mantas, agua potable, etc.

En la situación actual que vivimos sobran los problemas, y a veces pensamos que no tenemos la capacidad para ayudar a otros y nos asfixiamos en nuestras propias dificultades, pero no estaría de más en medio de tantas dificultades materiales, tener la satisfacción de ayudando a otros crecer espiritualmente, esto nos da alegría y tambíen salud, por poner sólo un ejemplo, con quitarnos del vicio de fumar que lacera nuestra existencia día a día, además de ganar en salud, el importe de una cajetilla de tabacos nos permite entregar el plumpy nut a un niño desnutrido para alimentarse 12 días, la realidad es sólo una, tenemos que buscar dentro de cada uno sentimientos dormidos y cada día seremos más felices.