Consejos Cómo Escribir una Carta de Amor Romántica

Mas no te agobies, porque aquí tienes como elaborar una carta de amor que hará que esa persona especial se sorprenda.

Consigue una hoja y lapicero con clase. De alguna manera, una carta de amor redactada con un bolígrafo Bic no invoca violines y rosas exactamente. Por lo menos, obtén un papel que luzca bastante con clase y que si tienes que elegir el uso de un bolígrafo común, selecciona uno que posea un color de tinta con clase.

Comienza tu carta con una adorable salutación: "Estimados Señores" o "A quien corresponda" son bastante formales y directas, pero tampoco crean el tono correcto de intimidad. En su lugar, usa "mi querida...." o "mi amado....." y asegúrate de conocer cuál es el nombre apropiado de la persona (te sorprendería saber cuántas primeras cartas de amor erran en este chiquito pero notable detalle).

Derrama todo tu corazón. Una carta de amor no es como un ensayo escolar, con una introducción, texto expositivo y recapitulación. Lo que estás buscando aquí una afirmación sentida de las virtudes de tu ser amado, contrastado con tus propias faltas inigualables. Como regla general: entre más sea la proporción entre virtud y defecto, mayor elegancia tendrá la carta.

Enfócate. Si te encuentras sin ocurrencias, tienes un par de opciones: encontrar frases de amor cortas y románticas para inspirarte o tomar un breve descanso hasta que tu fuente de inspiración romántica se vuelva a rellenar y puedas regresar al asunto de las virtudes y defectos.

Finaliza la carta con una cariñosa despedida. El efecto acumulativo de tu sincera carta de amor será completamente anulado con un "saludos", "sinceramente", o "atentamente". Piensa en algo más acre, tal como "De tu humilde siervo sobre cuya cabeza pido otorgues tu bendición", etc., etc.

Emplea a un calígrafo. Una vez hayas escogido la envoltura y la estampilla, considera rentar a un experto escritor que escriba el nombre de tu ser amado y su dirección. La caligrafía debe estar decorada lo suficiente como para hacer que el cartero se sorprenda, mas no tanto así como para que el ser amado crea que ha recibido una invitación a una boda.