El stress en nuestra sociedad actual

Según las estadisticas mundiales, el promedio de vida ha ido en aumento, algo que tiene toda su lógica si tenemos en cuenta el desarrollo alcanzado en campos tan importantes como la medicina,en contraposición, existen enfermedades que aunque se exponen como aparecidas en los últimos dos siglos en realidad puede que ya existieran , por el poco desarrollo de la medicina no se diagnosticaron con los nombre actuales, incluso se desconocian por completo las causas de las muertes.

La diferencia entre estas estadisticas en los paises desarrollados, llamados del primer mundo y los del tercer mundo es abismal, en cuanto a la perspectiva de vida, pero quiero particularizar en una enfermedad que en los paises desarrollados esta de moda, es el estrés, un alto porciento de habitantes en los paises desarrollado padece esta enfermedad, terrible padecimiento que tanto trabaja la psiquis del individuo que se manifiesta el sistema nervioso y afecta al sistema digestivo, caida del cabello, impotencia, ansiedad, etc.

En los paises más atrasados las manifestaciones de estrés son bajas ,poniendo de manifieto que esta dolencia la ha ido creando el propio hombre, en su afán desmedido de vivir por encima de sus posibilidades, siempre insatisfecho con lo que la vida le entrega , haciendo compararaciones y tratando de vivir por encima del semejante, esto se manifiesta en todas las facetas de la vida, tanto laboral como familiar incluso socialmente las amistades estan condicionados al poder adquisitivo de las personas.

No es extraño a diario escuchar en las noticias hechos insólitos de vilolencia doméstica, atentados contra la propia vida, comportamientos inexplicables, sin distinción de personas por su preparación o nivel social,en su mayoría para no ser absolutos tienen como causa principal un alto nivel de estrés,es imposible aventurarse a dar formulas, ya en este grado de desarrollo que han alcanzado los seres humanos para cambiar costumbres , hábitos y comportamientos, pero si hay algo que no hace falta tanta ciencia para reconocer, que con virtudes tan sencillas como la modestía, sencillez y amor al projimo pudieramos combatir esta dolencia que tanto daño nos hace.