Francia y su lucha contra el acoso sexual

Francia le planta la guerra abiertamente al acoso sexual. Una vez derogada la anterior ley, considerada imprecisa, el pasado Mayo por el Consejo Constitucional, ahora se procede a una definición más exacta del acoso sexual para ampliar los casos que se adapten a las situaciones de la vida real y proporcionar más protección a las víctimas. Piropos repetitivos, gestos ordinarios o miradas insistentes definen la figura del acoso sexual y Francia pretende endurecer la ley para luchas contra los acosadores.
Según el nuevo proyecto ley, el acoso sexual contemplará tres niveles de gravedad con penas que van desde uno a tres años de prisión y multas que van desde los 15.000 a los 45.000 euros. El primero de los niveles contempla cualquier acción con connotación sexual que atente contra la dignidad de la persona y los dos siguientes incluyen el uso del chantaje para la obtención de un favor sexual.


El caso de España
En España, el acoso sexual se encuentra tipificado dentro del Código Penal y consiste en solicitar favores de naturaleza sexual para sí o para un tercero. Para que exista acoso, la solicitud debe tener lugar en el ámbito docente o de una relación de trabajo y debe suponer una situación de humillación, intimidación u hostilidad. Se encuentra castigado con penas de prisión de tres a cinco meses agravadas con siete meses si se el acto se realiza aprovechando una relación de superioridad profesional o mediante amenazas de futuros males laborales. En el caso de que la víctima sea vulnerable por razones de edad, salud o situación, la pena de prisión puede ascender a los catorce meses.


Escrito por Marco Esteban, abogado penalista del bufete Esteban Abogados Penalistas.
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