Como Viajar y Ahorrar al Visitar y Descubrir Italia

Bien entrado el siglo XIX, el importante estadista austriaco Klemens von Metternich calificó Italia como no más que una mera expresión geográfica.

Efectivamente, Italia es un país muy moderno en términos de unidad política, y sus 20 regiones no se unieron bajo un gobierno central hasta 1870.

Poco importa. Ello no ha impedido a conquistadores, eruditos, artistas, santos y viajeros curiosos sentirse atraídos por la región durante siglos.

Desde la antigüedad viajaron a conocer Italia, a veces incluso arriesgando sus vidas a través de mares turbulentos y montañas tormentosas. A algunos les fascinaban sus gentes, como al escritor británico E. M. Forster, que escribió que los italianos eran incluso más maravillosos que su tierra.

A otros les atraían los tesoros artísticos, que comprendían desde las ruinas griegas de Sicilia hasta el legado de genios como Leonardo da Vinci o Miguel Ángel. A otros les atraían sus paisajes: colinas salpicadas de cipreses, calas, picos recortados, caminos sobre precipicios, playas y pintorescos pueblos.

Un último grupo visitaba Italia sólo por diversión, persiguiendo en la península itálica un esbozo de aquello de la dolce vita.

Por suerte hoy en día no es necesaria ninguna hazaña para satisfacer cualquiera de esos intereses. Los vuelos low cost, además, hacen la visita increíblemente barata. Y para descubrir el país no hay nada mejor que el alquiler coches: muchos de los más bellos parajes se encuentran lejos de las ciudades y de las estaciones de tren.

Por ello, y por la pura comodidad que viajar en transporte público no puede ofrecer, viajar en coche es sin duda la mejor manera de descubrir Italia. Eso sí: hay que armarse con unos nervios de acero y mucho sentido del humor para lanzarse a las caóticas carreteras italianas.

¡Hoy ya no hay tormentas imbatibles, pero sí conductores irascibles!