Novela Chifladura por entregas pág5

entusiasmado; es debido a un curioso saltito de cangura que a propósito de mi atractivo, hoy ha dado Trini, la nueva ayudante de cocina: resulta...

_Así, que un curioso saltito de cangura te ha exaltado el ánimo para todo el día... - me interrumpió, papá, irónico.
_Lo que pasa es que no lo entiendes, papá; claro, como podrías entenderlo si no me dejas continuar...
_Manolo, ¿por qué interrumpes de esa manera a tu hijo?- le llamó la atención, mamá.
_...unos años antes de que yo le hablara a vuestra madre, es decir; cuando por ser un chiquillo, todavía, no me atraían las faldas y me pasaba el día callejeando y haciendo perrerías; tuve la oportunidad, ya lo creo, de presenciar un buen saltito... - prosiguió papá, haciendo caso omiso tanto de mi intentona de tomar el hilo de mi anécdota como del toque de atención de mamá.

Entonces, dada su momentánea impertinencia, prescindiendo de oirle por más tiempo; me retiré a mi habitación decidido a meterme en la cama cuanto antes: en los preparativos de dicha decisión me ocupaba, cuando de pronto los supuestos nudillos de papá golpeando levemente la puerta, alertaron mis oídos. Suposición errónea: abrí la puerta y me topé con la carota del hermano mayor.

_¡Hermano, no le des a papá la espalda... de esa manera!... ¿Es qué no sabes cómo es papá? Aun así, no olvides que papá es papá... - me reprendió el hermano mayor.

Y, de repente, dando media vuelta (soldadesca) y algún que otro paso..., desapareció por el pasillo a la vuelta al comedor. No hice más que verle desaparecer, que de nuevo me encerré en mi cuarto y, sentándome