Vestiófoba enamorada

A ella le gustaba usar únicamente pantalones, al principio todos pensaban que era una necedad, pero no, era una fobia real. Según las enciclopedias la palabra fobia se deriva de fobos que significa pánico, es un trastorno de salud emocional que se caracteriza por un miedo intenso y desproporcionado ante objetos o situaciones concretas como, por ejemplo, a los insectos, entomofobia o a los lugares cerrados, claustrofobia.

Ana, después de muchos análisis e investigaciones médicas se confirmó su diagnóstico, padecía de vestiofobia, un miedo persistente, anormal e injustificado a la ropa, específicamente por los vestidos. Ana se puso uno de sus mucho pantalones y saló de casa. Hoy sería el día que le confesaría a su futuro marido el porque no quería comprar un vestido de novia.

Ana sentía que esta era la prueba de oro, para saber si Xavier era o no el verdadero amor de su vida, una cosa es pasar por alto algunas manías o discutir por tener diferentes gustos y otra muy diferente aceptar las fobias. Ana llegó a casa de Xavier y le contó que era vestriófoba y que estaba preocupada por el ajuar de su boda.

Xavier sonrió, la abrazó y le susurró al oído una mejor solución, casarse en Jamaica. Ana aceptó encantada. Eligió un hermoso velo con dos capas de encaje hecho a mano y decorado con prismáticas gotas de cristal. Ana y Xavier celebraron una hermosa boda en la playa nudista de Ocho Ríos, mientras el sol atardecía detrás del mar.