Obesidad: una enfermedad que afecta cada día más a los niños.

La obesidad, considerada una enfermedad del trastorno de la alimentación, se ha convertido en los últimos años en una epidemia mundial que afecta a cada vez más niños en el mundo.

Para poder entender por qué hay cada día más niños con sobrepeso, es importante conocer las causas y las consecuencias de este problema.

Según estudios realizados, la obesidad infantil se produce por diferentes causas, entre ellas, el consumo excesivo de comidas ricas en hidratos de carbono y grasas; la disminución de frutas y verduras; el sedentarismo, los niños cada vez pasan más horas frente al televisor y a la computadora, y la sobrealimentación desde muy temprana edad, debido a la ingesta de alimentación complementaria.

Las consecuencias de la obesidad infantil pueden ser enfermedades cardiovasculares y enfermedades degenerativas, las que en el fututo reducen la calidad de vida de los adultos.

Prevenir es siempre la mejor cura.

Para prevenir la obesidad infantil, es importante ayudar a los niños con una dieta equilibrada de acuerdo a sus necesidades; estimularlos a que realicen una actividad fisica que los divierta y les interese; contenerlo, para que no se sienta presionado y reeducarlo en sus hábitos alimentarios.

Tratar la obesidad infantil no es una cuestión estética, ya que esta enfermedad influye directamente en el desarrollo y crecimiento del niño.

El período de crecimiento más estable en un niño se da entre los seis y los once años, y también por eso, es tan importante también en este período, establecer hábitos y pautas alimentarias que continuarán a lo largo de toda su vida.

Si pones a dieta al niño, la familia deberá acompañarlo.

Si tu pequeño tiene sobrepeso, y necesita una revisión de sus hábitos alimentarios, es fundamental una consulta con un nutricionista infantil, que te orientará en una dieta personalizada de acuerdo a los gustos del niño y su estilo de vida. también es importante que toda la familia comprenda que es importante acompañarlo y contenerlo en esta etapa para que no se sienta excluído.

Generalmente, los nutricionistas infantiles establecen dietas con alimentos permitidos y alimentos no permitidos.

Entre los alimentos no permitidos se encuentran: dulces en general, bebidas gaseosas, el exceso de sal, leche y yogures enteros, carnes con mucha grasa, galletas dulces y productos de pastelería.

Entre los alimentos permitidos, seguramente fugurarán:

  • huevos, hasta tres por semana;
  • vegetales, casi todos, limitando la papa y la batata a una unidad por semana;
  • frutas, todas, mínimo tres diarias; pan integral, hasta cuatro rebanadas por día;
  • carnes rojas magras, pescado y pollo sin piel.
También será importante que el niño realice actividad física. Conversa con él acerca de cuales son sus preferencias, cuál es su deporte favorito, estimúlalo a salir a andar en bicicleta, cosa que puede compartir toda la familia.

Porque como dijimos antes, los niños con sobrepeso necesitan de la comprensión y de la contención de toda la familia.