Cuidados y consejos en el pie de los más pequeños

Desde que nuestros hijos comienzan a andar, debemos vestir su pie de una manera que le proteja de incomodidades y le permita andar sin problemas y con movimiento.
Durante la niñez los pies están en un continuo crecimiento y formación, por lo que es muy importante que tener un calzado que se adaptade a la edad, etapa o tamaño del pie del niño.
Para los padres esto es una gran responsabilidad, ya que no deben centrarse en la apariencia del zapato, sino priorizar la seguridad del pie del niño.
Traumatólogos, pediatras y podólogos coinciden en que el calzado debe ser elegido a conciencia por los padres para fortalecer las estructura corporales y musculares de sus hijos.
El calzado debe favorecer el desarrollo físico del menor, previniendo enfermedades asociadas a una mala postura y a una incorrecta pisada.

De sus explicaciones obtenemos los siguientes consejos básicos:

Durante los primeros días nuestro bebé, debemos comprarle un zapato sencillo, suave, que no impida la movilidad, de suela flexible y sin agarre en el tobillo.
A partir de los 7 u 8 meses debe comenzarse con los llamados zapatos de aprendizaje o primeros pasos. Las principales características de estos zapatos, es que deben ser hipoalergénicos, ligeros, y si es posible fabricados con tejidos naturales.
Cuando el menor empiece a caminar será el momento de estrenar sus primeros zapatos de verdad. ¿Cómo debe ser este zapato? Deberá ser antideslizante, ventilado, de peso moderado y de suela gruesa. Tiene que ofrecer libertad de movimiento, y se recomienda nuevamente que este fabricado con tejidos naturales como el cuero.
En resumen, el zapato del bebé y del niño debe ser antideslizante, transpirable, flexible, fabricado con materiales naturales. En el mercado encontramos diferentes marcas que se encargan de cuidar el pie de los más pequeños mejorando constantemente sus materiales. Un ejemplo muy claro lo encontramos con Pablosky (Pablosky Online), fabricante que tiene una amplica experiencia en cuidar el crecimiento de los pies de nuestros hijos.