Mide tus resultados para mejorarlos

Las grandes compañías están acostumbradas a usar herramientas de decisión y seguimiento, como el control de gestión, la elaboración de un plan de negocio para un nuevo proyecto o la redacción de un presupuesto anual. Estos útiles sirven tanto para fijar objetivos como referencia para medir los resultados en el día a día de la empresa (normalmente en base mensual).

Evidentemente, no tendría sentido implementar en una pequeña o mediana empresa un sistema de reporting y control de gestión tan complejo y elaborado como el que pueda tener una compañía como General Motors. Supondría demasiado esfuerzo o una inversión gigantesca en informática. Pero eso no quiere decir que la PYME pueda funcionar sin un sistema de seguimiento.

Solo se puede mejorar algo que se mide. Si no hay referencia, es imposible saber con exactitud donde nos situamos más allá de corazonadas y sensaciones que pueden revelarse engañosas. Por eso, lo mejor es elaborar una pequeña lista de indicadores relevantes para el negocio. Dependiendo de nuestra actividad, nos interesará seguir con más hincapié las existencias, los gastos, los márgenes comerciales. Lo importante es determinar cuales son los elementos más importantes del negocio, aquellos que nos informarán muy rápido de la marcha de la empresa.

Cuanto más adelantados sean los indicadores que escojamos, mejor, ya que el verdadero interés de medir no es el análisis sino la posibilidad de actuar lo antes posible para corregir las desviaciones o aprovechar las oportunidades.

Los indicadores más habituales son datos financieros sacados de la contabilidad, porque normalmente es una información ya disponible en el sistema de gestión, pero sería un error pensar que los elementos financieros son los únicos válidos para seguir la actividad. Elementos basados en informaciones comerciales (número de pedidos o de ventas) o en encuestas de calidad al cliente pueden tener una relevancia igual o superior a los importes dinerarios. Aunque, por supuesto, al final lo que cuenta es que la empresa gane dinero y genere tesorería.