Agatha no nos dejó ninguna lección

Ha pasado casi un año de que la tormenta tropical Agatha desnudó nuestras vulnerabilidades, y sin embargo recibiremos nuevamente el invierno 2011 con los daños en infraestructura a flor de tierra.

Derrumbes en carreteras, puentes colapsados, población desplazada, amenaza de hambruna; el listado podría ser más largo, y sin embargo las autoridades de gobierno no han tomado en consideración que mucho de este daño ha sido negligencia de ellos mismos.

Otro invierno donde el agua anegará las áreas de cultivo. El término Planificación en Gestión de Riesgo pareciera ser una materia distante y perdida.

Los nuevos proyectos carreteros carecen de un estudio verdadero sobre el impacto al ambiente que causará el descombramiento de enormes montañas y que luego no se realizan trabajos de estabilización de taludes adecuados, sin proyección de trabajos de bombeo, falta de diseño de alcantarillado, y un sin número de etcéteras... esa es la triste realidad de un futuro de por si incierto y que además no se visualiza esperanzador.