Nuestro Foco De Atención Controla El Estrés

Controla el estrés

Cuál es el origen de nuestro estrés. Si pensamos en un triángulo con ciertas palabras en sus vértices veremos ciertos aspectos clave.

El ángulo superior del triángulo equilátero de nuestro esquema se llama "foco"; el ángulo inferior derecho se llama "Fisiología" y el ángulo inferior izquierdo se llama "Lenguaje".

En nuestro diagrama exponemos de qué modo nuestro Foco interactúa con nuestra Fisiología y nuestro Lenguaje, es decir, con nuestra persona mental y física.

Al hablar manifestamos nuestro enfoque, una persona angustiada por las tareas comenta si logrará completar en el día con todo, eso influye en su fisiología, por ejemplo, se encoge de igual manera que si cargara un peso grande encima.

Reflexiona, ¿no te has descubierto en esa postura cada vez que las tareas te abruman? Todo esto se resume en un estado de estrés. El Foco es una herramienta de gran poder y como todo poder puedes usarlo a tu favor o en tu contra.

Tienes que saber que hay tres áreas que demandan siempre nuestro foco. La primera de esas áreas es el miedo; la segunda, las exigencias de los demás; y la tercera son los placeres instantáneos, empero que no tienen sostén en el tiempo.

Siempre que corremos de aquí para allá, tratando de evitar lo que pueda ocasionarnos desiquilibrio o ocasionarnos disgusto, o tratamos de deleitar a todos sin tener en mente nuestras propias necesidades y habilidad para satisfacer aquellas exigencias, o en el caso de que persigamos recompensas fáciles e instantáneas mas que al mismo tiempo, nos quiten energía y tiempo, quedamos estancados en el estrés.

Si piensas si hay determinado modo de franquear esto, la contestación es sí, compete "cambiar el foco". Aquí van los lineamientos.

tres fáciles pasos para aprender a enfocar.

Paso 1: Conseguir la visión adecuada de la situación (ni mejor ni peor de lo que es la circunstancia sino tal cual es).

Paso 2: Conseguir una visión optimizada de la coyuntura (tener la visión detallada de el modo en que te gustarían que fueran las cosas).

Paso 3: Hacer la situación como verdaderamente tú quieras (llevar a la realidad tu visión).

Este procedimiento es bastante poderoso puesto que el 20% de nuestros actos contribuye al 80% de los logros, aumentando así la productividad con lo que se logra conseguir tus objetivos