Las 4 Zonas De Enfoque

Domina el estrés con el conocimiento de las cuatro zonas de Enfoque.

Existe un sinnúmero de asuntos por registrar, es cuestión de recapacitar en esas ocupaciones que nos resultan más satisfactorias.

Primeramente, sepamos que existen tres maneras diferentes de efectuar cada cosa; eso nos facilitará reducir bastante la carga que nos auto imponer que lo tenemos que hacer todo, y aparte perfecto.

El alivio físico-mental que aquello proporciona, nos hace estudiar objetivamente las cosas que en realidad constituyen una prioridad, sin factores externos que incidan en ese concepto.

Excluir la paja del trigo es fundamental para saber qué es esencial, qué es importante y qué es irrelevante.

Comparar las zonas de enfoque nos ayuda para conocer cosas que nos ocasionan alegría y gozo, simplemente hay que tener un objetivo y un esquema para volverlo realidad.

Las zonas de enfoque: zona de distracción, de engaño, de demanda y de plenitud.

La zona de Distracción es cuando nos refugiamos para evadir el estrés y las obligaciones (no existe razón ni propósito); la zona de engaño (asuntos primordiales pero no relevantes) es donde las personas estresadas pasan la mayor parte de su día, asediados por cuestiones que parecen preponderantes, incorporan cada vez más obligaciones a su lista no obstante ni una aporta alegría o placer.

La zona de demanda para cosas relevantes de carácter vital como las contingencias (accidentes, enfermedades, y demás.), compete estar listo ante esas ocasiones.

Y finalmente, la zona de plenitud: acá se encuentran las cuestiones primordiales pero no prioritarias que te hacen sentir pleno como persona, como estudiar para tu carrera, pasar el tiempo con tu familia y amigos más queridos, gozar de un instante sosegado, programar crecer económicamente, aprender alguna habilidad artística, etcétera.

Entonces:

1) Enfocar la zona de plenitud, solventar toda cuestión de la zona de demanda en el mínimo tiempo factible y con máxima efectividad y productividad

2) Planifica la delegación de tareas que acostumbrabas llevar a cabo en la zona de engaño.

3) Tú planificas desde la zona de plenitud dándole importancia a las cosas que son sin lugar a dudas relevantes PARA TI.