Cómo Dominar la Ansiedad y Bajar Peso Semana a Semana

La serie común de sucesos en cadena que conduce al fracaso en cualquier sistema de tipo permanente para bajar de peso, es como se ilustra aquí: Una persona al inicio se siente en extremo ansiosa por bajar peso. Persigue de inmediato recortar el consumo de calorías por debajo de lo que su metabolismo precisa para su funcionamiento natural cotidiano. Debido a eso, el organismo reacciona en un empeño por "equilibrar" éste déficit haciendo mermar la acción del metabolismo - Dicho de otro modo, ¡la tasa a la cual el organismo ocupa las calorías como combustible!

Con éste modo impropio para bajar de peso, el cuerpo se las ingenia para luchar con el estrés, de forma que acude a sus reservas de combustible. Aunque estas reservas involucran depósitos de grasa, ¡el cuerpo mira que los músculos resultan una buena fuente de combustible por igual! A medida que el cuerpo ocupa su propia musculatura, hace que disminuya tanto la masa muscular y como el metabolismo.

Al conocer estos cambios radicales, la persona para todo esfuerzo mal encaminado y se devuelve a sus hábitos nutricionales. Otra vez, lo dañino acá es que empieza a ganar peso por encima del que tenía al comenzar. Por lo que otra vez retorna a la dieta restrictiva y el fracaso para bajar de peso se vuelve una constante.

A fin de bajar peso, no necesitas aguantar hambre limitando tu ingesta de calorías por abajo de lo normal. Sí, tiene que haber una reducción, pero a una tasa de 250 calorías al día menos de lo normal.

Se hallan muchas opciones para emprender disminuciones de calorías. Por ejemplo, si solías acompañar tus comidas bebiendo sodas - las cuales añaden 250 calorías, por cada 20 onzas - puedes reemplazarlas bebiendo agua. Si no puedes abandonar la costumbre, hay agua carbonatada que hasta viene en presentaciones con ligeros sabores a frutas y sin calorías.

El otro ingrediente fundamental para bajar peso y desorientar las defensas de tu cuerpo contra el hambre es hacer ejercicio físico. Si ya te hallas usando tus músculos haciendo ejercicio, tu cuerpo ya no mira a tus músculos como fuente indispensable para la extracción de combustible.

Al ejercitar tus músculos, tu cuerpo considera que no puede ocuparlos como combustible para satisfacer las necesidades energéticas. Por otra parte, el ejercicio físico mejora tu apariencia física, incrementa tu masa muscular y te da renovados bríos, ya que eliminar calorías se hace simple y de igual modo bajar peso.

Si gastas 250 calorías diarias al ejercitarte y disminuyes gradualmente tu ingesta calórica a 250 calorías diarias, tu déficit calórico global ascenderá a 3500 calorías a la semana. Esto te posibilitará bajar peso a razón de una libra a la semana. Como puedes darte cuenta, de ésta receta es la que deriva se la recomendación de bajar de peso 1 libra a la semana. Y, ¿sabes otra cosa? Se trata de una libra de grasa - ¡para nada de masa muscular! Por esa razón, ten presente todo el tiempo conducir las cosas despacio siempre que necesites bajar peso.