Un perro muy especial

Mi padre,fallecido hace poco, su mayor afición habia sido siempre la caza. El decia que no tenia perros para alimentarlos, que el perro que estuviera en casa, tenia que ganarse la vida, y trabajar.

El los entrenaba convenientemente, y me acuerdo que sus perros eran apreciados en muchos lugares por su gran profesionalidad. Pude participar en muchos de aquellos entrenamientos, y su forma de enseñarlos era bien curiosa.

Ya desde un principio, el perro escogido era un animal de mucho rastro, o para que lo entiendan de muy buen olfato, y sobre todo perros de raza, o cruzados con otros de buenos cazadores. Esto quiere decir que ya llevaban estos animales la caza en su genetica.

Mi padre se llevaba un conejo criado en casa en el zurrón, y juntos con el perro saliamos al campo. Llegados al bosque, amarraba el perro a un arbol, y despues de enseñarle el conejo al perro y dejar que lo mordisquera cariñosamente, arrastraba el conejo por el suelo durante unos centenares de metros, hasta perder de vista al perro, despues dejaba atado al conejo convenientemente para que este no se fuera de paseo.

El siguiente paso consistia en dejar suelto al perro, y este su mayor deseo era encontrar nuevamente al conejo, para seguir mordisqueandolo, cosa que no tardaba en hacer puesto que rapidamente lo encontraba.

Recuerdo en especial a un perro muy querido cruzado con la raza basset, de como al arrastrar el conejo para esconderlo, este no pudo esperar y rompio la solida cadena con la cual estaba ligado.

Aquel perro le dio a mi padre muchos años de satisfaccion, y grandes dias de cazeria, se llamaba: Tarzan, fue un gran perro de caza.