Puertas blindadas

La respuesta a todos esos problemas se vuelven las puertas blindadas. Se dispone de dos opciones para blindar las puertas, una implica elaborar la puerta según condiciones, necesidades y presupuesto del comprador o también blindar las puertas que ya posee la vivienda, ésto consiste en reforzar los puntos y zonas más debiles y vulnerables de la puerta. Este refuerzo se logra recubriendo una o las dos caras de la puerta con placas de acero de algunos milímetros de espesor, se ubican unos flejes de acero a los lados de la puerta para permitir mayor sostén, la cerradura se cambia, asi mismo, el marco y las bisagras ya que todo aquel refuerzo añade más peso, además se podrán usar pernos fijos y finalmente a la puerta se le proporciona un terminado parecido al inicial antes del blindaje.

La segunda alternativa es la de hacer una puerta blindada, la que se trata de una estructura formada por varillas de acero, en posición vertical como horizontal, la que va dentro de dos laminas de acero, aplicándose al interior un relleno a prueba de fuego y que a su vez ofrece aislamiento acústico, con la finalidad de conservar la privacidad de la habitación. Esto va acompañado de un marco en acero y una cerradura multianclaje, mejorando su seguridad ya que pueden cerrar incluso los 4 lados de la puerta. Asimismo incluyen bisagras especiales para resistir el peso de las puertas, el cual podría rondar por los noventa kilogramos.

Como se podrá observar, existen muchas opciones además de aumentar el número de cerraduras, con el propósito de hacernos de una puerta segura. El blindaje de puertas es una opción que nos da seguridad, tranquilidad, que respeta la estética del espacio y que nos protegerá de probables intrusos.