Estudiar idiomas en el extranjero abre infinidad de puertas

Lo mejor es aprovechar el tiempo de vacaciones, para dedicarse a realizar una actividad que resultara ser de máxima utilidad en el futuro: aprender inglés en el extranjero. Hoy por hoy, existe la posibilidad de visitar increíbles lugares de Europa, como Inglaterra o Irlanda, y aprovechar la estadía no sólo para descubrir parajes verdaderamente hermosos e infinidad de monumentos históricos, sino también para, gracias a la máxima exposición y a la experiencia de la vida diaria, aprender un idioma extranjero de forma rápida y efectiva. Con tan sólo unos pocos días de estadía, la mejora en la pronunciación y el incremento del vocabulario se darán de forma exponencial.
Si hay una ciudad que tiene una energía muy particular es Londres. Centro universal de la cultura y el arte, más de 27 millones de visitantes arriban masivamente año tras año para descubrir una ciudad que tiene una historia que se remonta a más de 20 siglos de antigüedad. El imperio romano ya había impuesto su presencia sobre esta estratégica ubicación, y a partir de la fundación en el año 53 a. C., gran cantidad de civilizaciones y culturas llegaron hasta estos ondulados campos ingleses, para dejar su marca y su impronta en la particular idiosincrasia del pueblo inglés.
Estas sucesivas oleadas de diversos pueblos crearon un grupo muy heterogéneo de habitantes, con etnias provenientes de todos los confines del mundo. Actualmente esto ha generado la existencia de más de 50 comunidades de distintas nacionalidades, acumulando un total de más de 15 millones de habitantes, considerando el cordón urbanizado que rodea a la ciudad. Londres es la segunda ciudad más rica del mundo, precedida solamente por Nueva York, en virtud del dinero que aquí se mueve diariamente.
Lo mejor que puede pasarle a un alumno cuya lengua materna no es el inglés, es aprender este hermoso idioma en Londres. El contacto diario con esta cultura es mucho más efectivo en términos pedagógicos que una clase en un aula, pues el alumno se verá forzado a interactuar en la vida diaria en este idioma que le es ajeno. Por esta razón, un curso de inglés en verano es una excelente idea para aprovechar el receso escolar o las vacaciones, y adquirir nuevas herramientas que serán de gran valía a la hora de forjarse un futuro académico. Además, la experiencia será sumamente divertida, hasta el último momento.