Aseguradoras y la Cultura de los Seguros

En México sólo siete millones de personas cuentan con un seguro de gastos médicos, pese al aumento de enfermedades que se registran en el país, accidentes laborales, de tránsito o simplemente las cifras de violencia que azotan a la república mexicana.

Mientras tanto, sólo el tres por ciento de las casas habitación dentro de territorio nacional cuentan con un seguro que las respalda si fuesen objetos de un robo, por otra parte la Asociación Mexicana de Instituciones de Seguro afirma que de cada cien vehículos que circulan diariamente en la república sólo 47 están asegurados, pese a que diez de cada cien accidentes tienen lesionados.

Lo anterior se debe a que los mexicanos no tenemos una cultura de contratación de seguros, en algunas ocasiones se piensa que son costosos, inútiles, o que simplemente nunca se necesitarán, pues vemos ajenos los problemas de salud, desastres naturales, vehiculares, o de inseguridad.

Lamentablemente para mucha gente que no cuenta con algún seguro se ve golpeada económicamente cuando atraviesan por alguna enfermedad o accidente que les impide seguir laborando, ocasionando que los ingresos monetarios se vean mermados y esto genera aún más dificultades.

Cabe recordar las intensas lluvias que han azotado distintos estados de la república que han provocado inundaciones y que han dejado familias enteras con un saldo negativo de objetos materiales, casas dañadas, muebles, negocios y autos entre las perdidas más relevantes.

La otra cara de la moneda son las restricciones con las que cuenta el seguro, los que contamos con una póliza ya sea del automóvil, de bienes inmuebles o de gastos médicos muchas veces no leemos las cláusulas bajo las cuales el seguro podrá actuar en nuestro favor o desconocemos las situaciones en las que nos puede ayudar, y sólo lo utilizamos para lo que creemos nos cubre, de esta manera también estamos perdiendo dinero.

La cultura de la prevención, cultura que debemos de hacer de uso diario, pensar en nuestra familia, en nuestros objetos, en nuestro dinero, pero sobre todo en nuestro bienestar.