Daniel Craig en Cowboys y Aliens

Lo que resulta decepcionante es como el libreto no corre ningún riesgo. Es una ficción muy básica: Un tipo (Craig) se despierta en medio de la nada con ninguna pista de quién es el y cómo llegó ahí, no obstante cuenta con un instrumento advenedizo trabado a su brazo. Craig pelea y mata a insólitos criaturas mal encarados que se dejan ver ante él. Tan solo minutos más adelante, se conduce con uno de sus caballos y su can hacia la ciudad más próxima - la cual parece conocer a pesar del hecho de que tiene amnesia. Ahí, tiene un asunto con el hijo de uno de los villanos más opulentos de la localidad (un hacendado apedillado Coronel Dolarhyde, interpretado por Harrison Ford), asiste al bar a tomar y se tropieza con una particular y bella mujer (Olivia Wilde) quien actúa como si lo conociera, es llevado a la bartolina por el alguacil (Keith Carradine) ya que él es un malhechor buscado conocido como Jake Lonergan y entonces ¡bam! los alienígenas atacan.

Los adversarios son forzados a trajinar de la mano después de que unos de los habitantes son sujetados y llevados en una nave extraterrestre. Los enigmas son revelados, las identidades son dadas a conocer, Olivia Wild se arranca la ropa y los indios aparecen en escena ya que ¿qué sería de un Western sin el representativo indígena americano?

Mientras tanto, Ford frunce el gesto, se presenta ordinario y denota lo que Dolarhyde es, un patán, pero uno que quiere a su no tan perfecto descendiente (caracterizado por Paul Dano). Craig se ocupa de las escenas de accion como el actor profesional de James Bond que es, pero no le brindan nada atractivo para hacer o decir - tan solo enfilar con su brazo a los alienígenas.

Las reglas mudaron (a los alienígenas no les beneficia la claridad del astro rey, aún así en la escena de la contienda más grande no padecen ningún efecto notable), las tomas de acción son ligeramente cautivantes mas se equiparan a las de Thor o a la de menos presupuesto Super 8. Además, la razón por la que están los alienígenas aquí no se entiende. Secuestran humanos para probar cómo acabarnos mejor, sin embargo tan solo toma un golpe fuerte o una mordedura y quedamos fuera, así que ¿para qué secuestrarnos y experimentar?

Además, habría funcionado poseer al menos algún personaje que realmente se enganchara con la concurrencia a lo largo de la cinta, la rutina de ejercicios de Daniel Craig no representó demasiado afán esta ocación, gracias a su magnífico acondicionamiento físico en las películas anteriores como agente 007, sin embargo en esta película Craig, como Jake Lonergan, no pudo ser ese actor que cautivara a la audiencia. Y eso a pesar de que los roles de Craig son atractivos no importa el personaje que haga, así que a lo mejor en este momento solo quede encoger el ceño.