Practicar yoga para mantenerse joven

Practicar ejercicios de yoga resulta beneficioso para nuestro cuerpo y nuestra mente, pero, además, nos ayuda a mantenernos jóvenes y flexibles.

Recientes investigaciones han confirmado que, actualmente, la mayoría de enfermedades tiene alguna relación directa con el estrés y la ansiedad que padecemos, desde trastornos digestivos, insomnio, obesidad... hasta enfermedades graves cardiovasculares, e, incluso, cáncer, porque nuestro sistema inmunitario se ve seriamente afectado por la tensión que soportamos en nuestra vida diaria.

El yoga (Hatha Yoga, que es el que se practica en Occidente) nos ayuda, pues, a conservar la salud a través de posturas o "asanas" que nos aportan flexibilidad, ayudan a corregir los defectos de postura, cuidan nuestra columna vertebral, fortalecen todos nuestros órganos, estimulan la circulación, mejoran la digestión, aportan energía y vitalidad, y, lo más importante, relajan y equilibran el sistema nervioso.

Muchas veces preferimos recurrir a los medicamentos para aliviar muchos de nuestros trastornos: Ansiedad, problemas digestivos, insomnio...Nos cuesta mucho adquirir hábitos nuevos, reservar un tiempo cada día para nosotros mismos, organizar mejor nuestros horarios...Pero hoy más que nunca practicar yoga está al alcance de todo el mundo.

Si bien es cierto que lo ideal es acudir a un centro donde un profesional nos indique la forma correcta de realizar los ejercicios, también existen vídeos, páginas web (muy interesante la de Ramiro Calle, experto en yoga), libros y revistas especializadas que nos pueden ayudar a iniciarnos en esta beneficiosa actividad.

Actrices famosas como Raquel Welch, que se mantiene en muy buena forma a pesar del paso del tiempo, son adictas al yoga y lo consideran el mejor sistema para conservar la flexibilidad y la juventud.

Si la práctica de ejercicios de yoga se acompaña de una dieta equilibrada, con alimentos naturales, frutas, verduras y cereales, mejoraremos nuestra salud, y, además, nuestra figura y el aspecto de nuestra piel.

Sólo hace falta reservarse unas horas a la semana y empezar a practicar las primeras posturas. Los resultados obtenidos nos animarán sin duda a continuar.