El Queso Fresco, un Aliado de nuestra Dieta

Muchas personas, con la llegada del buen tiempo, deciden ponerse a dieta o cuidar su alimentación, para poder perder esos quilos de más que se han acumulado durante el invierno. El problema surge cuando, con el tiempo, las restricciones de algunos alimentos y los menús repetitivos hacen que se caiga en una rutina que provoca el abandono de la dieta, con lo que se vuelve a recuperar el peso inicial en pocos días.

La clave está en poner imaginación y elaborar menús variados, con alimentos bajos en calorías, pero agradables y apetecibles, combinados con hierbas, especias y todo tipo de condimentos que eviten la repetición y la rutina.

El queso fresco resulta ideal para añadir en las ensaladas, cortado en dados y combinado con toda clase de vegetales: lechuga, zanahoria, tomate...y aliñado con salsas bajas en calorías, como las que se elaboran con yogur, fáciles de encontrar ya preparadas actualmente en todos los supermercados.

Podemos encontrar toda clase de variedades de queso fresco: Bajo en sal, tipo "light" con 0% de grasa, elaborado con leche de vaca, de cabra o de oveja.

También sirve para tomar entre horas, acompañado de unas rebanadas de pan tostado integral y como ingrediente de sándwiches vegetales, con tomate, lechuga y mahonesa baja en calorías.

Un alimento estrella que no debe faltar en nuestra dieta y una fuente de proteínas, vitaminas y calcio que nos ayudará a perder peso y a ganar salud.