La Visión como elemento fundamental para el Éxito

Ciertas personas dan la impresión que tienen todas las de ganar y cuentan con los medios para conseguir sus objetivos, aunque otros que nacen "en cuna de oro" encontramos que son un total fracaso en la vida.

¿Cuál es la enigmática fuerza que favorece a los primeros y desfavorece a los segundos? Esa fuerza es la visión.

Sí, como lo has corroborado: los primeros cuentan con una clara visión de sí mismos, de sus objetivos y de sus habilidades, mas los segundos carecen de ella: tienen una visión negativa de sí mismos y las situaciones que los rodean. La visión traza la diferencia.

Con la visión apropiada no hay lugar para nada de negatividad; solamente tú puedes encauzar tu visión hacia aumentar tu productividad y lograr todo lo planteado.

¿Parece irracional que una visión consiga lograr ese propósito? Bien, no lo es en absoluto. Las buenas visiones se acompañan de fabulosas ideas y formidables novedades.

Cuando aplicas tu visión a una cierta área de tu vida comienzan a pasar cosas tales como invenciones que pronto pones en práctica a fin de conseguir tus objetivos, todo ello como desenlace de la visión manifiesta para esa área de tu vida.

Y a fin de acorazar todo este conocimiento debes comprender el Ciclo del Éxito.

Este ciclo del éxito comprende los movimientos ascendente y descendente, el flujo de los mencionados movimientos los diriges tú mismo.

Esta vez veremos cómo. Si cuentas con una visión positiva de tus planteamientos, al menor signo de éxito, dices: Sabía que lo lograría...

Por el contrario, si te desanimas con facilidad o cuentas con una visión borrosa de tus chances, a la menor indicación de malogro o estancamiento, dirás: Sabía que no lo lograría.

A través de una visión clara y objetiva el ciclo del éxito es fácil de manejar.

Aquí dispones de tres pasos útiles:

* Admitir que tenemos la visión de nuestra postura en la vida

* Laborar para que esa visión se convierta en un sendero positivo que contribuya inclusive a disminuir el estrés.

* Centrarnos en ese objetivo de nuestra vida que deseamos estimular con una visión objetiva del éxito a conseguir, con el conocimiento pleno de los resultados de nuestras acciones producto de esa visión.