El Alambique , Proceso de Destilación

Parece inconcebible acabar una buena comida sin tener a la mano una copa de buen licor que contenga todos los aromas del vino, de la fruta, de la caña o de los cereales. Es un milagro debido a los árabes, pues fue este pueblo, durante el siglo X, el que descubrió el alambique que hizo posible la destilación del alcohol.

En esencia, un alambique consiste en una retorta de la que nace una columna que se estrecha en su extremo. Tras ella sigue el serpentín, un tubo de cobre refrigerado por agua. en la retorta se coloca el vino, la fruta o cualquier otro elemento que se quiera destilar y se somete a la acción de la llama. Como los elementos a destilar tienen un punto de ebullición diferente, se separan en la columna los elementos mas volátiles, más aromáticos, que , en esquema clásico de destilación, se recogen en un barril sumergido en agua. Si desea purificar este primer destilado es necesario volver a otro alambique y repetir el proceso.

El resultado, tras un período de envejecimiento que depende del aguardiente es un coñac, un vodka, un whisky, etc. Todo esto dependerá del material sometido a destilación y del sistema que se haya elegido para lograr su envejecimiento.