Receta e Instrucciones para Preparar Lasagna como un Profesional

En una cacerola grande, vierte suficiente aceite de oliva para cubrir la parte inferior, añade 2 cucharadas de mantequilla. Calienta a fuego medio. Añade cebollas y apio a la freidora. Baja la temperatura. Después de 6 o 7 minutos, añade ajo. Comienza a oler a como que ya sabes lo que haces, ¡justo ahora mismo!

Añade tus pedazos de tocino y deja que comiencen a crujir. Añade tu carne. (Consejo de chef: no me gusta la carne sin adobar, así que agrégale un poco de sal y pimienta y algo de aderezo italiano a tu carne en esta etapa. De ese modo el sabor se cocina dentro de la carne). Deja que la carne se cocine hasta que se comience a desmenuzar y a dorar. Revuelve bien a menudo para evitar que se pegue. Chequea el calor para evitar quemar tus vegetales.

Luego de 20 minutos, tu carne deberá estar cocida y lista para los tomates. Ahora, un momento, me gusta exprimir cerca de la mitad de la grasa en este punto. Algo de grasa des buena, rico sabor, pero ¡demasiada grasa es muy mantecoso! Es tu decisión. Añade ahora dos latas de tomates. Añade la mitad de la pasta de tomate (podrías desear más después). Añade hojas de laurel. Mezcla y deja que hierva a fuego lento por 15 minutos. Añade tus caldos, media taza a la vez. Revuelve y deja hervir por 15 minutos. Añade un poco más de caldo si la salsa está más espesa de lo que te gusta o un poco más de pasta si está demasiado rala.

Añade tu vino, mezcla y deja hervir por 15 minutos. Añade azúcar, orégano y albahaca. Llévala a una cacerola ligera. Baja el fuego, cubre y deja que hierva a fuego lento por al menos 90 minutos.

¡Ponte creativo con el QUESO!

No estaba bromeando cuando dije que esta era una lasagna profesional ¡de Liga Mayor! Así que pasemos a la salsa de queso.

En la cocina, esta es conocida como Salsa Blanca o Salsa Bechamel. (Por favor nota, no tienes que añadir nada de queso a esta salsa para tu lasagna. Ajústate al gusto de tu familia). Derrite mantequilla en una freidora, bate en harina. Cocina por dos minutos, no dejes que se dore la harina. Despacio vierte la crema calentada, batiendo constantemente. Añade leche. Deja que se cocine parejo, revuelve bien para asegurar que no queden grumos. Añade un poco de sal, pimienta, nuez moscada si deseas. ¡Y el queso! Me gusta hacer trampa como mi salsa y usao Velveeta. Es cremosa, nunca aceitosa y tampoco se desnata. Derrite el queso en la salsa. Remueve del fuego. Revuelve 1 cucharadita de aderezo italiano en tu queso ricotta.

Prepara las láminas de pasta para lasagna como se indica en el paquete solo que no las cocines todo de un solo. Vas a tener hornear tu lasagna y tampoco quieres una pasta dura, ¿o si?

En un plato hondo para hornear, coloca la primera capa de pasta de lasagna, luego la salsa de tomate, luego el queso mozzarella. Sigue así creando más capas hasta que la bandeja esté llena. Finaliza con una capa de fideos, espolvorea queso parmesano. Hornea a 375 grados por 45 minutos o una hora, hasta que la parte superior comience a hacer burbujas y a dorarse. Retira del horno, deja que la bandeja repose por 20 minutos. Sirve ahora. ¡Mamma Mia, esa sí que es una señora lasagna!

No olvides remover las hojas de albahaca antes de añadir tu salsa a la cacerola.

Si tienes un procesador de alimentos, puedes agregar cualquier verdura que necesites para enriquecer los sabores de tu salsa.

Asegúrate de probar la sazón a medida vayas preparando todo. Es la única manera de saber que las cosas van por buen camino.

No tengas miedo con esta salsa. Es básicamente, cortar, colocar y revolver. ¡Vale la pena!