Consejos para Hacer un Estofado Saludable, Rápido y Delicioso

Consigue tus ingredientes. Esta receta usa alimentos que se pueden mantener en la alacena o en el refrigerador sin que desmejore su calidad o sabor: caja de caldos, frijoles enlatados, jarra de especias y hierbas preservadas y hierbas secas que duren por mucho tiempo en el estante.

La receta comienza con un caldo BAJO EN SODIO. Vamos a estar reduciendo (concentrando) esto, así que si comienzas con uno salado el resultado final será muy desagradable.

También me gusta mantener pequeñas jarras de ajo en trozos y albahaca y así por el estilo. Estos hacen que la recete espese rápido y encuentre su punto.

Pon dos tazas de caldo de vegetales bajo en sodio en una olla mediana. Añade una cucharadita de romero, una de las especias infaltable. Puede ser fresca o deshidratada.

Hierve esto por 12 minutos, agita en ocasiones. Debería hervir y espesar a la mitad.

Exprime el romero. (Puedes dejarlo dentro si prefieres, pero me gusta la textura sin el montón de distracciones con las hojas).

Regresa el líquido al fuego y añade una lata de frijoles blancos (deshidratados), alrededor de dos cucharaditas de ajo en tarro y una cucharadita de albahaca. Añade unos cuantos pocos de pimienta fresca. Revuelve.

Mientras vuelve a hervir, pon en el microondas una taza o dos de maíz congelado. Me encanta el sabor súper-dulce del maíz en esta receta. Realmente hace que quede delicioso.

Cuando el maíz esté listo, viértelo en la olla y revuelve. Deja que la mezcla se espese un poco más, por cinco minutos a fuego lento y revuele ocasionalmente.

Quita del fuego. Me gusta terminarlo con un poco mantequilla - mantequilla de verdad - con un cuarto de cucharada. Esto le da la textura sedosa sin agregar mucha grasa.

Vierte en un tazón o dos, deja que enfríe un poco y luego disfrútalo. Tuesta un poco de pan para mojar o usa crotones, o sírvelo sobre arroz.

Sé creativo e improvisa. Cada componente de esta receta puede cambiar y tu puedes siempre preparar una comida rápida y saludable.

Trata de añadir trocitos de pollo a la parrilla justo antes de quitarlo del fuego.

Usa más o menos de todo lo dicho aquí según te parezca. Prueba pimientos, cebollas salteadas o chalotes. Cambia los frijoles. Ponle tu toque.

Varía con las especias. Dale gusto con un poco de chile en polvo y/o añade una cantidad apropiada de comino. Un poco de salsa Tabasco le añade buen gusto.

Esta receta se multiplica bien, así que puedes preparar una ración familiar o tener suficiente para comer durante la semana.

Escoge tus ingredientes bien. Si escatimas en la calidad del caldo, por ejemplo, podrías lamentarlo más tarde.

Mantén la sal y el sodio lejos de esta receta, ya que estamos reduciendo los líquidos un poquito. Puedes ajustar lo salado a tu gusto luego de que esté listo.