5 Consejos para Comer Más Barato y de Forma Saludable

Haz un poco de investigación y descubre qué alimentos son saludables que puedes incluir en tu dieta y escribe una lista. Revisa las ofertas semanales y mira que está a buen precio. Escoge la tienda que tenga la mayoría de los artículos en oferta y haz la compra para la semana.

Ya que los frutos no duran mucho tiempo, tendrás que parar en la tienda durante la semana, así que planifica las comidas para unos cuantos días.

Los artículos como las habas, la pasta integral, los tomates enlatados y el arroz integral deben ser los principales. Cuando estén en oferta compra varios de ellos y así ahorrarás dinero. Escoge tus proteínas por lo que esté en oferta y úsalos para realzar tus comidas y no como plato principal. Ya que la proteína tiende a costar más, estarás ahorrando dinero así.

Prepara sopas y guisos por adelantado e incluso refrigéralo o sírvelo para varias comidas durante la semana. Si el ingrediente principal en el guiso es el arroz y las habas, eso se convierte en una comida saludable de bajo costo.

No te olvides de las marcas o productos elaborados por las mismas tiendas, a menudo son igual o mejor que las marcas reconocidas.

Tómate el tiempo de ir a la tienda unas cuantas veces para conseguir frutos frescos. Si estás comiendo frutos, habas, arroz y pasta para tus platos principales estás ahorrando un 25% de la compra habitual. Si mantienes los artículos en el freezer y en la alacena puedes preparar un alimento rápido y nutritivo en poco tiempo y uno que sea barato. Trata de cocinar pasta, mezclaro con tomates enlatados y revuélvelos con verduras fritas y añade algunas hablas y tienes una proteína saludable bien completa.

¡Sé cretivo!

Compra artículos para la alacena en oferta

Compra frutos de la temporada, así ahorrarás dinero.

Revisa los productos producidos por la tienda, lee la etiqueta.

Al inicio podría parecer que estás gastando más pero dale unas cuantas semanas al experimento y verás que estás ahorrando dinero y comiendo más saludable.

Cocina y come lo que compres. Algunas veces los frutos se arruinan porque no fueron cocinados y comidos a tiempo. Solo compra aquello que sabes que te vas a comer.