Salsas irresistibles bajas en calorías

Salsa de cebollas: a un yogur descremado, agréguele una buena cucharada de cebolla bien picada, pimienta y hierbas aromáticas. Deje reposar durante algunos minutos a temperatura ambiente y luego sirva.

Salsa de queso blanco y limón: es ideal para acompañar un plato de pescado. Consiste en mezclar 200 g de queso blanco descremado con una yema de huevo, el jugo de medio limón, una cucharada de aceite de oliva y una pizca de pimienta. Después, se suma a la preparación, la clara batida a punto nieve y se sirve.

Salsa de menta: en un bol, mezcle un yogur descremado con un poquito de menta fresca picada y el jugo de medio limón. Resulta un apetitoso aderezo para ensaladas.

Salsa rosada: el ingrediente exótico para los mariscos. Se logra con la mezcla de 200 g de queso blanco descremado, un chorrito de vinagre, una cucharadita de páprika (pimentón rojo en polvo) y pimienta a gusto.