Roberto Bolaño: la vanguardia literaria (Parte 1)

Bolaño, en el 77 se instala en Cataluña y mientras asienta su mundo poético de infrarrealista trabaja en toda suerte de oficios: lavaplatos, camarero, vigilante nocturno, basurero, descargador de barcos, vendimiador. Sin embargo, tras nacer su primer hijo Lautaro, hacia 1990, aunque sigue identificándose como poeta, se ve "obligado" a cultivar la prosa: a par que consigue sustentar a su pequeña familia ganando concursos municipales de cuentos va levantando el edificio de su decisiva obra narrativa con las novelas, La pista de hielo (1993), La literatura nazi en América (1996), Estrella distante (1996), Amuleto (1999), Monsieur Paín (1999). Por fin, la espléndida novela Los detectives salvajes (1999) le llega la consagración, tatificada este mismo año con el Nobel de las letras latinoamericanas: el Rómulo Gallegos.

Después tras el "Nobel", vendrán las otras novelas que consolidará su ya sólido edificio narrativo: Nocturno de Chile (2000), Una novelita lumpen (2002) y la inacabada y póstuma 2666 (2004). También escribió los libros de relatos Llamadas telefónicas (1997), Puras asesinas (2001) y El gaucho insufrible (2003) y los poemarios Los perros románticos (2000) y Tres (2000). Y también Amberes (2002) y Entre paréntesis (2004) en cuyos libros recoge textos suyos, artículos y conferencias. Y para que no se quede nada de la escritura Bolañana en el tintero; mencionar los libros póstumos: El secreto del mal, La Universidad Desconocida y El Tercer Reich.


Bolaño nace y pasa su infancia en Chile y a los 15 años, en 1968, se traslada con su familia a México. Este país años después determinará para siempre su literatura: junto al poeta Mario Santiago Papasquiaro funda el infrarrealismo, movimiento poético surgido de las tertulias en el Café La Habana de la calle Bucareli, el cual movimiento enseguida se opondrá a los tótems de la poesía imperante y al "establishment" literario de este país, que tiene a Octavio Paz como figura preponderante.

Más tarde, en Europa, ya con un importante bagaje literario; también se opondrá con relativa fuerza a los escritores del "Boom" latinoamericano: García Márquez, Mario Vargas Llosa, Carlos Fuentes, etcétera. Cuyos cabecillas, Márquez y Vargas Llosa también están instalados con sus respectivas familias en Barcelona. Pero sobre todo a quien ataca de forma más visceral es a su compatriota e "imitadora" de Márquez, escribidora la tilda, Isabel Allende.

El movimiento infrarrealista rompe con lo oficial y quiere establecerse como vanguardia. De ahí que los poemarios Bolañescos Los perros románticos (2000) y Tres (2000) se caracterizen por una poesía cotidiana, disonante y con varios elementos dadaístas. Así como el radical vanguardismo imperante en la narrativa Bolañesca tras cultivar su autor mayormente la prosa.