Escritores malditos de la literatura universal

Charles Baudelaire

Es considerado uno de los grandes iniciadores de la sensibilidad poética y artística de nuestro tiempo.

Charles Pierre Baudelaire nació el nueve de abril de 1821 en la capital francesa. Fue llamado, poeta maldito, debido a su vida bohemia, a sus muchos excesos, y al enfoque del mal que impregnaba en su obra. Su padre, Joseph François Baudelaire, ex-seminarista, ya tenía sesenta años cuando nació Charles. Su madre fue Caroline Archimbaut-Dufays, no llegaba a los treinta años. Nada se sabe de su primera infancia, de aquellos cortos años en los que su padre estaba con vida, fue después de su muerte cuando aparece más información sobre él.

Al quedarse viuda y con una escasísima herencia, decide volverse a casar. Lo hizo con Jacques Aupick, un vecino de la familia con quien se sospecha que ya mantenía relaciones en secreto. Este hecho marco profundamente su vida, volviéndose áspero en el trato y descuidando los modales rígidos que le habían impuesto desde pequeño. Por este motivo fue internado en varios colegios, siendo expulsado de alguno. Después del bachillerato, rechaza entrar en la carrera diplomática con el apoyo de su padrastro. No quiere ser sino escritor.

Al alcanzar la mayoría de edad, toma posesión de la herencia paterna (75.000 francos) y comienza a llevar una vida independiente y totalmente despreocupada; los altercados con la familia son constantes debido a su adicción a las drogas y al ambiente bohemio. Frecuenta prostíbulos donde, con toda seguridad le contagian la sífilis. La conducta de Baudelaire horroriza a su familia.

En está época se une a Jeanne Duval, una actriz mulata de la cual, a pesar de sus frecuentes desavenencias y numerosas aventuras, seguirá siendo toda su vida su amante y su puntal. Comprometido por su participación en la revolución de 1848, la publicación de ?Las flores del mal?, en 1857, se acabó de desatar la violenta polémica gestada en torno a su persona. Los poemas fueron considerados como ofensas a la moral pública y las buenas costumbres. Fue procesado.

Pronto dilapida su fortuna y perseguido por las deudas, ensaya su suicidio hiriéndose con un puñal en un cabaret ante unos amigos. Su padrastro, por temor a los cotilleos, le paga sus múltiples deudas y se lo lleva a vivir con él. Poco pudo estar en esa casa.
La sífilis que padecía le causó un primer conato de parálisis en el año de1865 y ocasionaron los síntomas de afasia y hemiplejía, que arrastraría hasta su muerte. En marzo de 1866, sufrió un ataque, más violento que el anterior, en la iglesia de Saint Loup de Namur y fue trasladado urgentemente por su madre a una clínica de París, permaneció sin habla, pero lúcido, hasta su fallecimiento, en agosto del año siguiente.
Tras su trágica muerte, Charles Baudelaire sería considerado el padre espiritual del decadentismo y, también, el padre de la poesía moderna, haciéndose así, incorpóreamente, una figura bastante popular en los círculos artísticos y intelectuales del viejo París. Incluso el gran Manet incluyó su imagen en su famoso cuadro ?Música en las Tullerías?, y en 1865 grabó dos retratos de él, uno de ellos basado en una fotografía del famoso fotógrafo Nadar.
No fue querido ni reconocido hasta alcanzar la muerte.
Fue enterrado junto a su padrastro, a quien siempre odió.

?Dios es el único ser que para reinar no tuvo ni siquiera necesidad de existir.? Charle Baudelarie.

EL ALBATROS
Traducción de Enrique López Castellón

A menudo, por divertirse, los hombres de la tripulación
cogen albatros, grandes pájaros de los mares,
que siguen, como indolentes compañeros de viaje,
al navío que se desliza por los abismos amargos.

Apenas les han colocado en las planchas de cubierta,
estos reyes del cielo torpes y vergonzosos,
dejan lastimosamente sus grandes alas blancas
colgando como remos en sus costados.

¡Qué torpe y débil es este alado viajero!
Hace poco tan bello, ¡qué cómico y qué feo!
Uno le provoca dándole con una pipa en el pico,
otro imita, cojeando, al abatido que volaba.

El Poeta es semejante al príncipe de las nubes
que frecuenta la tempestad y se ríe del arquero;
desterrado en el suelo en medio de los abucheos,
sus alas de gigante le impiden caminar.