Eligiendo mi sendero

Ya no ando reabriendo viejas heridas
ni insisto en resaltar morbosas imágenes
para sosiego de muchos hermanos
he dejado de transitar esos páramos

Ya no busco y rebusco la ansiada pena
ni recurro en conocidos senderos oscuros
que me conducen a temidos abismos
he descubierto lugares más deseados

Ahora prefiero recorrer los abismos sin miedo
y si caigo que sea por temeridad y no cobardía
persigo dar un estertor de placer en el ocaso
o sentir el orgasmo espiritual de vislumbrar la dicha

Ahora quiero vivir sin sombras ni fantasmas
no me voy a amilanar por más que unos cuantos
perdidos en sus senderos oscuros y temidos abismos
amenacen con extinguir mi humilde ilusión

Anhelo que esta luminosa atracción
alcance a quienes están en confusión
para que despierten del terrible sopor
y reafirmen lo que tiene más valor

Anhelo que esta vida los seduzca, los abrace,
los convenza de que vale la pena arriesgarse,
arriesgarse a emprender los desafíos incómodos
arriesgarse a ver la vida con los propios ojos